lunes, 26 de septiembre de 2011


Rojo: un color, una emoción. Tenía un poco abandonado mi blog, pero ustedes saben, el dejar todo en un lugar para mudarse a otro lleno de más cosas (la mayoría nuevas) se roba todo el tiempo libre que quedaba. Me encanta la idea de iniciar esta entrada con mi color favorito, el rojo; yo sé es nuevo en mí que ese sea mi color favorito pues todos lo que me conocen se recuerdan de mi al ver el rosado, sin embargo el rojo siempre ha estado presente en mi dándome señales de que es mi color favorito y marcando con su tonalidad mis días.
Para algunas personas el color rojo es solo un color, para otros representa pasión y hasta moda. Para mí, el rojo es más que todo eso, es atención y tiene en su tono un poco de locura (cosa que todos tenemos). Si lo representara con algo diferente a su tono, definitivamente sería con un grito, cuando escuchamos un grito nuestros sentidos se despiertan y buscan de donde ha venido tremendo sonido, así sucede con el rojo. Al poner un letrero de color blanco a la par de uno rojo el primero que veríamos sería el de color rojo. El rojo nos habla de una manera distinta a la de los demás colores, nos seduce y nos hace querer mirarlo más. El color rojo lleva consigo la mezcla de muchas emociones fuertes como: amor, furia, pasión, drama… emociones que requieren de mucho valor para ser admitidas, por lo que lo declaro un color fuerte y valiente. Se podría decir que el rojo también marca la etapa de todas las mujeres, si saben a lo que me refiero.

Quizás todos se pregunten ¿por qué habla del rojo? Para que puedan entender el significado del sueño de Lucía, quien al despertarse muy confundida, tuvo que armar su sueño cada minuto durante un par de horas acompañada de nadie y tomando un café.

Se encontraba Lucía muy lejos de su casa, cargaba sus libros y su habitual sonrisa. Al empezar a cruzar la calle pasó junto a ella un hombre que la apartó bruscamente y la hizo que botara todos sus libros los cuales desaparecieron al tocar el suelo. Lucía corrió hasta llegar al otro lado de la calle en la que había nada más un espejo y un vestido rojo, al probarse el vestido y verse al espejo pudo darse cuenta de quién era ella. Se revolvió su pelo negro y dibujó con sus labios una pequeña sonrisa. Mientras continuaba su camino Lucía comenzó a sentir una angustia desconocida, se sentía perseguida por sus peores miedos y no tenía compañía, había en el fondo una música que la asustaba y la hizo correr con sus manos puestas en los oídos, mientras el rojo de su vestido se movía al compás del viento al mismo tiempo que su pelo largo. En una esquina se encontró con su familia los que le entregaron a ella un cofre de color rojo, mientras los abrazaba iban desapareciendo y se volvió a quedar sola. Empezó a escuchar el sonido del mar acompañado de Beethoven, corrió hasta donde pudo sentir las caricias de las olas y el olor del agua que la hicieron cerrar sus ojos. Al abrirlos se encontraba en la cima de una montaña desde la cual se podía observar lo inmenso del mar, si estuviéramos abajo podríamos ver la figura de Lucía tapada suavemente con el vestido rojo y sujetando con su mano derecha el cofre que le había dado su familia.
Cuando Lucía abrió el cofre se encontró con todos los recuerdos de su vida, desde los mejores hasta los peores… todos se escaparon junto con el suspiro que dio, la lágrima que soltó y la brisa que la abrazó sin soltarla. Un minuto después ella se lanzó hacia el mar para tratar de alcanzar sus recuerdos. Mientras Lucía se desvanecía en el tiempo su silueta jamás se separó de su vestido rojo, el cual calló junto a ella hasta convertirse en un solo rojo sangre…

Al perseguir nuestros recuerdos podemos caer en un mar infinito el cual nos hace añorar algo que ya está perdido, que no nos pertenece y nos aleja de lo que de verdad importa: el presente. Si algo podemos aprender del sueño de Lucía es que tenemos que dejar que nuestros recuerdos se queden como recuerdos, guardados en un cofre que puede abrirse para saber quiénes somos, no para querer volver a vivirlos ya que nuestra verdadera meta tiene que ser perseguir y alcanzar nuestros sueños que son los encargados de alimentarnos a diario para poder ser quienes tanto queremos ser.

4 comentarios:

  1. Que lindo escribes!! me encanta tu blog felicidades

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  2. Muchas gracias por tu comentario y por leerme, un beso!!!!

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  3. Muy bonito como escribes y como expresas tu pasión por el rojo... Me gusta mucho el nuevo "look" que le has dado a tu blog.

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  4. Que linda, alegraste mi día. Gracias por tus palabras y por leerme, un beso.

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