jueves, 5 de mayo de 2011

"No debemos entregarle superpoderes a un simple mortal."


"Era un jueves por la noche, estaba contemplando la luna mientras mi padre entró preocupado, el trabajo era cansado y los problemas empezaban a crecer, no lo entendía.. en ese entonces era solo una niña. Se acercó a mí y me dijo:'te amo mi niña, vete a dormir' Recuerdo que vi algo diferente en sus ojos ya no tenían el mismo brillo de ayer, simplemente tenían humedad. Me fui a dormir. Por la mañana mis papás discutían, hablaban sobre una mujer y sobre un beso, sobre un abrazo y una llamada, para ese entonces no entendía, era solo una niña. Mi papá salió con sus maletas, dejó el traje de superheroe y agarró las llaves de su carro... no llamó hasta en la tarde, me enojé mucho con mi mamá. Pregunté por mi papá, ella me dijo que no iba a regresar... la culpé de todo lo que estaba pasando, ella me abrazó muy fuerte y me calló con un beso. Cuando menos me lo esperaba, crecí y entendí de que beso hablaban, y recordé cuando mi papá era un superheroe y me dí cuenta de la realidad."

Esto es un poco de lo que podemos leer en el diario de Lucía, quien recordaba lentamente el pasado y estaba siendo golpeada por éste. ¿Quién pudiera entender a Lucía? ¿podemos entenderla al saber que su "superheroe" no lo es mas? A veces dudamos de las cosas que son obvias simplemente por el mismo miedo. Nos volvemos ignorantes "porque sí". No es necesario que seamos fuertes todo el tiempo, a veces es bueno llorar y pedir ayuda, aunque sea ayuda a los versos... al corazón y a los sentimientos.
Volvamos al tema de Lucía, está descubriendo lo que de verdad era ese "superheroe" un ser humano, con errores y confusiones, un ser humano que fue infiel a lo que había prometido... un simple mortal. ¿Cuántas veces hemos dudado de nosotros mismos? Conocemos la verdad y no la queremos aceptar, luchamos contra la misma. Si estamos seguros de una verdad tenemos que luchar contra la mentira que intenta derrotarnos y no entreguemos superpoderes a un simple mortal, pues cada vez que se quite la mascara nos va a decepcionar. Y más aún... si no sabe pedir perdón.
Quizás sea cierto... quizás todos SI necesitamos un momento a solas, donde nadie nos diga que hacer o que sentir, quizás si sea cierto que todos queremos olvidarnos de lo que "la gente" dice para escuchar lo que nuestro corazón dice; y es que la felicidad no está todos los días, si así fuera ninguno de nosotros la valorara... tenemos que caer en la tristeza para poder aprovechar la felicidad. Cuando menos te lo esperas alguien está al final del camino para poder ver tu sonrisa y compartir la suya contigo, escucharte y quererte sin esperar nada a cambio y ahí vuelves a ver hacia atrás y te das cuenta todo el tiempo que has desperdiciado pensando en la felicidad de los demás dejando pasar la tuya. Es tiempo de dejar de ser un tonto y pensar en tu felicidad, de eso se trata la vida: no olvidarte de los demás, ayudarlos cuando puedas pero NUNCA dejar tu felicidad.