
¿Qué le pasa a Lucía?
Se siente derrotada, los problemas han podido más que ella, se ha dejado aconsejar por la soledad, y ha decidido rendirse. Sale de su casa con el miedo en brazos, ha perdido el color y la sonrisa, sus ojos son dos días lluviosos y su corazón se ha vestido de luto. Lucía no ve más la luz del día y no siente el viento que roza suavemente su piel, su cuerpo está con nosotros pero su mente está suspirando en el pasado. Al detenerse frente al espejo ve a alguien que no es ella, encuentra las cosas a medias que ha dejado y repite las palabras que nunca dijo, escucha los momentos malos y ve los buenos recuerdos tirados en el suelo, al empezar a levantarlos se dio cuenta que alguien más le ayudaba, esta persona la abrazó y sin decir una palabra la hizo sentir mejor. Lucía encontró lo que había estado esperando desde hace tiempos: un abrazo sincero, un ángel que le dijera que no está sola, un ángel que la tome de las manos y la haga sentir mejor.
Muchas veces podemos estar como Lucía, nada nos sale bien y por miedo a que no nos entiendan nos quedamos callados, por miedo al rechazo nos guardamos las palabras y los sentimientos que luego nos atormentan día a día, por eso es bueno escribir con el corazón y pensar en lo que estamos haciendo, no vale la pena regalar las lagrimas a quién no nos da ni una sonrisa, no vale la pena extrañar un abrazo de quien no lo ha dado con amor, no vale la pena luchar por lo que ya está perdido y no vale la pena soñar por las palabras que ya se las llevó el viento. Cada día nos da un instante mágico diferente, la emoción está en encontrarlo y luego meditarlo con la almohada, la emoción del día está en cerrar los ojos por un momento y recordar los buenos momentos con música de fondo, la emoción del día está en buscar la felicidad y olvidar lo malo que pasó ayer. Si tienes el corazón roto busca las piezas y a alguien que valga la pena para que te ayude a armarlo. Colecciona las sonrisas de la gente que no conoces y busca la felicidad de quién la extraña. Viste a los que no tienen ropa y dale de comer a quien tiene hambre, pero no regales un libro a quien no sabe leer y no le des tu corazón a quien no sabe amar. Perfecciona lo que te caracteriza e ignora tus defectos, no muestres la tristeza y guárdala para el cuaderno, no te desesperes y respira. Recuerda que siempre hay alguien junto a ti que está dispuesto a ayudarte, pero ten cuidado y no te confíes de las lindas sonrisas y en las palabras bonitas, escucha con el corazón y mira con el alma, reinventa tu historia y cambia lo que no te gusta, si algo no sale como esperas no te frustres y ten paciencia, pon muchas ganas al aprender y no tengas miedo a equivocarte, di “te amo” y “te extraño” si lo haces, di “perdón” si lo sientes y nunca te arrepientas. El amor se respira, la felicidad se aprovecha y la tristeza se olvida.
Wow! Me haz dejado apantallado, pero muy de veras. Leyéndote me has recordado de la Susana Tamaro, una de mis escritoras favoritas, pues tenés un poco de su estilo. Me encantó esta entrada. No sé si Lucia es real, ficticia y sacada de algún libro. Me alegra tener una sobrina que escribe como se puede ver acá. En serio te felicito, seguí escribiendo y leyendo mucho, pero cosas de provecho. Un beso
ResponderEliminarMi dulce princesa soñadora.......me hace sentir tambien cada vez que leo to blog, además de sentirme orgullosa me encanta que seas sensible a los demás que tengas esa chispa que estamos perdiendo los demás por vivir afanados en el mundo Te Amo tu madre.
ResponderEliminarwow larissa muy cierto y muy profundo, me gusto segui tequiero
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ResponderEliminarOMG larissa nunk me habia detenido aleer todo esto me encanta q envidia ahah espero q sigas felicidades!! soy leandra ahaha tu amiga perdida jejeje
ResponderEliminarQue bien Larissa me impacta tu forma de escribir serás una connotada escritora, muchos leerán tus escritos,sigue adelante llegarás muy lejos, ayudarás a muchas personas con ellos-
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